|
George W. Bush, presidente de los Estados
Unidos, en su diatriba del martes, se dirigió a la nación
americana y al resto del mundo. El discurso presidencial despertó
el interés de los expertos y una vez finalizado el mismo
los inversores llegaron prontamente a una conclusión: por
el momento... mantenerse alejado de los recintos bursátiles.
El presidente americano, dirigiendose a los soldados estacionados
en la región del golfo, lo expuso claramente: la hora decisiva
puede estár muy próxima. Las seГ±ales emitidas desde
Washington son claras y todo está listo para la guerra. Los
analistas, en un primer momento, opinaron que el discurso de Bush,
en comparación a otros anteriores, fué medido.
El presidente no utilizó como en otras oportunidades la definición
"arbol del mal" y conceptos similares al referirse a Irak, pero
reiteró sus reproches a Saddam Hussein y dejó en claro
que no existe la posibilidad de una solución pacífica
para la crisis. El presidente americano presentará la próxima
semana nuevas pruebas de que Irak no se desarma, sinó muy
por el contrario, se equipa convenientemente.
Supuestamente Saddam intentó hace poco conseguir grandes
cantidades de uranio para el desarrollo de nuevos armamentos. Además,
la cooperación de Irak con los inspectores de la ONU fué
más que deficiente. Bush presentó un escenario en
donde el dictador iraquí, equipado con un imponente arsenal
de armamentos, piensa conquistar el Medio Oriente y llevar el caos
a toda la región. Tambien dijo que Saddam apoya el terrorismo
y que ello es un peligro latente para los USA.
Durante su discurso, Bush tambien se ocupo de la enfermedad que
aqueja a la economia de los Estados Unidos reiterando la importancia
del paquete de medidas presentado y que comprende unos 674.000 millones
de dolares. Los expertos comentan que si bien tal asunto es de suma
trascendencia, ello no fué tratado en forma convincente y
le critican al presidente que dedicara solo una frase a la planificada
eliminación de los impuestos a los dividendos.
"Es justo que las empresas paguen impuestos sobre sus ganancias,
pero es injusto que los inversores tengan que pagar otra vez impuestos
sobre las mismas ganancias". Se estima que la eliminación
del impuesto a los dividendos costará unos 300.000 millones
de dolares y para que tal programa sea aprobado por el senado y
el congreso estadounidense, el presidente Bush tendría que
haber puesto un poco más de energia y dedicación al
tema.
Bajo el punto de vista de los inversores la cosa es clara: el conflicto
con Irak domina los mercados y para los analistas se hace imposible
hacer pronósticos fiables. Los especuladores en los mercados
bursátiles están muy atentos y reaccionan (mucho nervio
y stress) rápidamente. Y ello se vió claramente el
mismo martes. Antes de que Bush se dirigiera a la nación
los índices en Wall Street se dispararon.
El Dow Jones, y el Nasdaq subieron en más del 1 % con la
esperanza de que la debilidad de los mercados algún dia se
tiene que terminar. Pero puede que ello... lleve algún tiempo.
Alberto La Vergata
|