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| Bayer:
En la cuerda floja |
26.03.2003
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Sabe usted que es Corpus Christi? No, no es una iglesia, ni una religión,
tampoco es el hijo del señor ya finado. Es una ciudad. No, no se encuentra
a orillas del mediterraneo, tampoco en algún rincón
olvidado del viejo continente o en alguna región montañosa
de Israel. Y en los sotanos del vaticano no hay ciudades sinó...
valores!
En realidad... si no se lo decimos... no lo podrá adivinar
núnca! Corpus Christi está muy lejos de Italia. Y más
lejos aún de Alemania. Pero en las tierras teutonas se encuentra
la ciudad de Leverkusen. Y alli tiene su sede central el poderoso
conglomerado farmacéutico-quimico Bayer, uno de los más
importantes del mundo. La firma fué creada en 1863 y actualmente
factura más de 30.000 millones de euros en todo el planeta.
Los managers de Bayer si saben donde se encuentra la ciudad de Corpus
Christi: en algún rincon de Texas. Alli mismo se jugaba el
destino de la firma alemana, quien tuvo que enfrentar una demanda
debido a su medicamento Lipobay. El 18 de marzo un jurado integrado
por 12 personas falló favorablemente y los managers del comglomerado
pudieron respirar aliviados... por ahora.
Que sucedió para que Bayer sea llevada ante los tribunales?
Un anciano de 82 años de edad afirmó que desde que comenzó
a tomar el medicamento, debe padecer debilidad muscular. Usted sabe
que los abogados norteamericanos son insaciables e implacables. Y
cuando ven un filón... no aflojan! Los abogados del anciano
exigían bastante: además de una compensación
por daños, los tios reclamaban una indemnización de... 500
millones de dolares!
Antes de que el tribunal se expidiera en la texana Corpus Christi,
mucho era lo que estaba en juego para los teutones: inclusive su propia
existencia. Los analistas estiman que en caso extremo, el escándalo
Lipobay le podría llegar a costar a la firma alrededor de 10.000
millones de dolares! Un espanto!
El fallo del tribunal texano era esperado con expectación ya
que el mismo podría influenciar en forma significativa otros
8.400 casos de demandas pendientes que debe afrontar la firma. Bayer
ya a logrado llegar a un acuerdo con unos 500 pacientes a los cuales
les tuvo que pagar unos 140 millones de dolares.
Werner Wenning, capo de Bayer, "sacó el paraguas" oportunamente,
anunciando los peligros que encierran las consecuencias del proceso
judicial: si las demandas de los damnificados se impusieran, es posible
que la empresa se vea enfrentada a asumir responsabilidades que las
empresas de seguros... no cubren. En criollo: una imponente avalancha
de indemnizaciones arrollarían a Bayer quien se vería
obligada a vender hasta a las plantas que adornan las oficinas de
la empresa.
Y como si ello no alcanzara: los accionistas e inversores, llenos
de ira (a comienzos del 2001 los títulos de bayer cotizaban
a unos 55 euros, hoy valen 13 euros), acuden a los tribunales de Nueva
York para demandar a la empresa. Y del garrote no se salvan ni el
actuál capo, Wenning, ni su antecesor en el puesto, Manfred
Schneider. Los demandantes exigen resarcimientos economicos debido
a que, según ellos, la cotización de los títulos
de Bayer se "infló" artificialmente al no existir información
precisa y transparente sobre el caso Lipobay.
El conglomerado aleman retiró del mercado al medicamento (se
lo vincula a la muerte de unas 100 personas) durante el 2001. Entretanto,
Moody´s, la prestigiosa agencia de ratings estadounidense, estudia
reducirle la nota de solvencia a Bayer. Los títulos se vieron
sometidos a una fuerte presión. Desde comienzos del 2002, la
cotización se desplomó un 50 % hasta los 10,55 euros.
Con ello se acrecienta el temor de los managers (es lo que estiman
no pocos expertos) de que la firma está expuesta a ser victima
de competidores más poderosos, quienes podrían tragarse
a la empresa teutona. Como si todo ello no fuera suficiente, los negocios
operativos durante el 2002 no fueron tan buenos como se esperaba.
Los beneficios retrocedieron un 46 % hasta los 989 millones de euros
y las facturaciones cayeron un 2,2 % hasta los 29.600 millones de
euros. Lo único positivo que se puede resaltar son... las expectativas
del propio Wenning para el futuro de los negocios! A través
de un ahorro masivo en costos, reducción de planta laboral,
reestructuraciones y nuevos productos, el jefe de Bayer piensa obtener
mejores ganancias. Demasiado poco para unos inversores más
que defraudados!
Al conocerse el fallo favorable a Bayer, la cotización de los
papeles se disparó en un solo dia... casi un 40 %! Pero ello
no significa que los problemas se hayan terminado para la empresa.
El inversor inteligente evita tales títulos.
Alberto La Vergata |
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