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El super-cerebro del pentagono metió
la pata en forma pavorosa. Los ambiciosos planes de John Poindexter,
General (fuera del servicio activo) de los Estados Unidos y asesor
del presidente George Bush, sufrieron un serio e importante revés.
Si bien sus amigos intimos tildaron la idea de genial... sus criticos
(oportunamente) consideraron que tal idea era producto de una mente
enferma.
Con un mercado bursátil internetero de nombre "Policy Analisis
Market", el prestigioso general quería posibilitar que los
"inversores" hicieran sus apuestas sobre futuros acontecimientos
mundiales como ataques terroristas o supuestos escenarios de guerra.
El plan de Poindexter era el siguiente: los operadores compran Futuros
(en los mercadaos mundiales los hay de cereales, metales, petroleo,
etc) sobre determinado acontecimiento como por ejemplo la muerte
de Yassir Arafat o un ataque nuclear por parte de Corea del Norte.
Poindexter considera que las bolsas y las apuestas de los especuladores
son el termometro ideal que le hubiera posibilitado hacer evaluaciones
(a través de internet) con respecto a posibles ataques de
las redes terroristas dispersas por el mundo.
El (ahora) frustrado despegue bursátil habría tenido
lugar el 1 de octubre del presente aГ±o. El ministro de defensa (como
usted supondrá), muy entusiasmado, quería destinar
unos 8 millones de dolares para el proyecto. Sin embargo, la idea
de Poindexter quedará en la nada.
El senado estadounidense (despúes de todo queda alguna gente
lúcida en el) "tumbó" tal estupidez... he, perdon!
... tal proyecto. Como era de esperar, los primeros dias de agosto
el general Poindexter tuvo que hacer las maletas y despedirse de
Washington.
La senadora Bárbara Boxer opinó que Poindexter ahora
tendrá bastante tiempo como para jugar a la guerra en casa
y con sus nietitos. Puede que el desgraciado general, al igual que
muchos de sus compatriotas, apueste a los títulos del sector
de armamentos.
No son pocos los estadounidenses en cuyas carteras de inversiones
se encuentran papeles de companias sumamente conocidas y que son
proveedoras exclusivas de la imponente maquinaria de guerra del
Tio Sam. Debemos confesarle que los Estados Unidos no necesitan
ninguna "bolsa oficial" para la guerra... ya tienen una.
Armas, economia y negocios --->
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