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Ocurrió un viernes a mediados
de marzo y la novedad causó algunas turbulencias en Wall
Street ya que los inversores se pusieron nerviosos. Un juzgado de
Illinois condenaba a la empresa tabacalera Altria (ex Philip Morris)
a pagar la friolera de 10.000 millones de dolares de indemnización.
Que garrotazo!
El juez Nicholas Byron opinó que la comercialización
(que inducía a los fumadores a pensar que los cigarrillos
livianos no eran tan dañosos para la salud) fué engañosa
y fraudulenta. Y al mismo tiempo que la novedad se filtraba al publico,
la cotización de los papeles comenzaba a sacudirse. Pero
no pasó de allí. Despúes de todo, los ahorristas
que tienen en su cartera los papeles de la firma, ya se han acostumbrado
a vivir con tales vaivenes.
Judy Hong, analista de la casa de inversiones Goldman Sachs, opina
que, tal cuál es costumbre, el conglomerado tabacalero recurrirá
la sentencia y al final, solo pagará lo que se dice "moneditas".
Si bien varias sentencias adversas ponen en el candelero a la redituable
industria del tabaco, la sangre no llegará al rio.
Una estadistica llevada a cabo por la camara del sector tabacalero,
logró arrancar respiros de alivio entre los inversores: desde
el año 1996 los tribunales estadounidenses rechazaron 27 de 30 demandas
presentadas por legiones de damnificados. No pocos managers sonrien
sarcásticamente. Y uno de ellos vá un poco más
lejos: se trata del vice-presidente de Philip Morris, William Ohlemeyer,
quien a su vez es jefe de juristas del conglomerado que elabora
los conocidos Marlboros.
Muy suelto de cuerpo el tio se despachó con un "Hasta el
presente no hemos pagado ni un solo dolar". Y como si ello no alcanzara,
se dedicó a aporrear al juez sin contemplaciones de ningún
tipo: "La sentencia de Illinois ignora no solamente la ley y los
hechos sinó tambien el sentido común". Un personaje
atrevido y arrogante, diría más de uno.
En la confrontación juridica, sucedió solo una única
vez, que una empresa tabacalera perdió la batalla en última
instancia: se trata Brown & Williamson, filial estadounidense del
conglomerado británico British American Tobacco (productor
entre muchas otras, de la conocida marca Lucky Strike) quien durante
el año 2001 perdió una demanda frente al tribunal superior
y se vió obligado a pagarle a una fumadora enferma, la friolera
de 1.100 millones de dolares -->
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