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En los Estados Unidos el lobby crece
sin pausas. Y ejemplos hay bastantes. El del diputado republicano
Peter King es uno de ellos. Frente a sus colegas parlamentarios
dijo lo siguiente: "Yo apoyo todo lo que les duela a los franceses
y a los alemanes mientras no nos dañe". Que quiso decir el politico
con semejante declaración? El buen hombre llamó a
boicotear los productos galos y teutones debido a que ambos paises,
se negaron rotundamente a apoyar la politica de Bush con respecto
a Irak.
Y sus palabras encuentran muy buen eco. Los Joe y los Bob, simplotes
y patriotas, son legiones en los Estados Unidos. Y algunas "organizaciones"
naturalmente... lo saben. Una de ellas es la ultraconservadora Citizen
United, quien, nada lerda ni perezoza, y aprovechando los humores
imperantes, publicó una "selecta lista" con marcas alemanas
y francesas y no precisamente para alabar las cualidades de sus
productos.
Citizens United "invita" a los ciudadanos estadounidenses a renunciar
a comprar los productos de Siemens, Adidas, Mercedes, Audi, BMW,
Loreal, Chanel, Dom Perignon, Evian y muchos otros. El capo de Citizen
United se llama David Bossie y (más de un desprevenido habría
tenido la impresión de encontrarse en Buenos Aires) lo dijo
muy clarito como para que lo entiendan desde San Fransisco hasta
Nueva York: "Les tenemos que demostrar que tenemos las pelotas llenas".
En Europa toman con humor que los gringos ya no llamen a las horrorosas
papas fritas que ofrecen en sus restaurantes fast food como "French
Fries" y ahora las hayan re-bautizado como "Freedom Fries". Un gesto
que invita a la sonrisa. Sin embargo los grandes capos empresarios
y no pocos politicos se toman la cosa en serio ya que tal "movida
boicotera" por parte de politicos populistas norteamericanos, podría
afectar los buenos negocios e influenciar negativamente en la economia
de sus respectivos paises.
Algunos sabios economicos advierten que el retroceso de las exportaciones
hacia los USA podría llegar hasta un 10 %. En el caso de
Alemania, ello representaría una caida del crecimiento economico
del 0,3 %. Los Estados Unidos son el segundo más importante
socio comercial de los alemanes (el mayor socio es Francia) y alrededor
del 10 % de todas las exportaciones Alemanas vá a parar hacia
los USA.
En números, ello significa que los alemanes embolsan anualmente
unos 75.000 millones de dolares a través de la mercadería
que embarcan con rumbo al puerto de Nueva York. Las empresas teutonas
y las francesas que tienen negocios en los USA se muestran preocupadas
por el problema y sus posibles consecuencias, ya que ello podría
afectar el desarrollo de sus actividades e inversiones.
Y que los conglomerados de negocios europeos anden preocupados se
entiende: la campaña que actualmente se lleva a cabo en los Estados
Unidos bajo el lema "Buy American" (Compre Americano)... dá
buenos resultados. A algunas companias del viejo continente ya les
han anulado pedidos y "rebotado" contratos.
Si la movida boicotera tuviera éxito y la situación
empeorara, las empresas más afectadas serían las del
sector de energia, armamentos y de la construcción. Los ejecutivos
de la empresa franco-germana EADS (European Aeronautic Defence and
Space, productora de helicopteros, aviones, sistemas de defensa,
satelites, misiles, etc), lloran "a moco tendido" lamentandose de
que el gobierno norteamericano ya no les compra sus productos.
Su principal competidor estadounidense, la firma Bell, puso el grito
en el cielo al señalar que el dinero de los contribuyentes estadounidenses
terminaba incrementando las cuentas bancarias de una empresa francesa.
Las señales de alarma son cada vez más nitidas para los europeos.
Las empresas que figuran en la lista de Citizen United recibieron
montañas de mails provenientes de los Estados Unidos siendo acusadas
de "traidoras", al negarse a ayudar a los USA en su cruzada anti-Saddam.
Quienes más sudores padecen son los managers de las empresas
productoras de automoviles. Ello es comprensible.
El 30 % de todas las exportaciones alemanas hacia los USA... son
coches! Los alemanes, con sus imponentes Mercedes, BMW, Porsche
y Audi, se encuentran en estado de "alerta roja". Los politicos
europeos, impresionados, han tomado cuenta de la delicada situación
politica-economica y en sus agendas figuran varias visitas a Washington
y Nueva York para entrevistarse con managers y personajes de la
administración Bush con una sola finalidad: limitar daños.
Pero cuidado! Si la situación empeorara, no solo las companias
europeas sufrirían daños. Algunos expertos consideran que
las firmas norteamericanas serían las grandes afectadas si
"la sangre llegara al rio". Las marcas-simbolos como Coca Cola,
Marlboro, McDonald´s, etc, podrían caer en desgracia y sus
balances a fin de año... podrían poner al borde del colapso
a sus respectivos managers.
Entre las 10 mayores marcas del planeta, las primeras 8 son... si,
acertó... estadounidenses. Se trata de Coca Cola, Microsoft,
IBM, General Electric, Intel, Disney, McDonald´s y Marlboro. Son
verdaderos colosos mundiales y por lo menos un 20 % de su facturación
total se logra con exportaciones y sus productos y negocios se encuentran
desparramados por todo el mundo.
En caso de que el "anti-americanismo" se desparramara como un virus
(es lo que sudece en la actualidad, aunque nosotros no creemos que
ello empeore) las nombradas serían las companias más
propensas a ser victimas de la ira de los consumidores. Las imagenes
de la televisión fueron claras: tanto en Jakarta como en
Buenos Aires la gente muestra su bronca atacando filiales de la
hamburguesería McDonald´s.
Y se puede decir que con la actuál politica exterior del
Tio Sam, Bush acrecienta las posibilidades de que proximamente los
balances de no pocas empresas estadounidenses... simplemente sean
un desastre. A comienzos de año, McDonald´s se vió obligada
a cerrar 2 de los 6 restaurantes que tiene en Jordania. Cuando cerrarán
los otros locales... es una cuestión de tiempo.
A Coca Cola no le vá mejor. Tanto en Arabia Saudita como
en Bahrain y en Libano, sus ventas, en los meses pasados, retrocedieron
en un 10 %. Los inversores se pusieron nerviosos y la cotización
de los títulos padecieron serias turbulencias. Es solo el
principio, exclamaría un pesimista. Y mire usted que los
paises arabes son muchos!
Y de como está "la cosa" en el mundo arabe, lo ejemplifica
un caso concreto. Esa joya de empresa que se llama Procter & Gamble
tiene en su cartera de productos un jabon en polvo (para el lavado
de ropa) muy apreciado entre las amas de casa, que se llama "Ariel".
A los arabes tal nombre les recuerda al primer ministro israelí
Ariel Sharon y les pone la piel de gallina.
Consecuencia: en Egipto y solo por ese motivo, la empresa estadounidense
vió caer sus ventas de jabon en polvo en alrededor de un
tercio.
Algunas de las marcas que conforman la lista negra del Citizens United
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