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Es el producto americano que más
exitosamente se exporta y su nombre se puede encontrar hasta debajo
de los arboles en plena selva africana. Se llama Coca Cola, tiene
su sede en Atlanta y la bebida es la más famosa del planeta.
Pero debido a que el mundo arabe momentaneamente no quiere saber
nada del Tio Sam, los managers de Coca Cola (quienes no son los
únicos) tienen grandes problemas.
Cada vez más ciudadanos arabes, en protesta por la politica
americana en Oriente Medio, boicotean los productos que más
fielmente representan al American Way of Life. De acuerdo al punto
de vista arabe, el apoyo incondicional a Israel y los planes del
presidente Bush para atacar Irak, despertaron la bronca en Arabia
Saudita y muy prontamente se organizó una campaña contra
los productos estadounidenses.
Naturalmente de la movida "anti-gringa" no se salva nadie y Coca
Cola es una de las primeras marcas que figuran en la lista negra.
Las consecuencias no se hacen esperar. Desde principios de año,
tanto Coca Cola como su principal competidor Pepsi Cola, tuvieron
un retroceso de la facturación del 40 %. Con que se refrescan
las gargantas los ciudadanos del reino saudí cuando la temperatura
"aprieta"? Siguen tomando bebidas colas.
Cuál? Se llama Samsam Cola, es un producto fabricado en Iran
y suplanta exitosamente las marcas americanas. En los últimos
tiempos las ventas de Samsam se triplicaron. Los iranies se frotan
las manos sonrientes y, orgullosos, anuncian los excelentes resultados
en el negocio. Nada lentos los muchachos cuando se trata de reconocer
las señales de los tiempos que corren.
La bebida cola Samsam fué bautizada con el nombre de una
fuente sagrada que existe en las cercanías de La Meca. Y
Coca Cola no fué la única empresa que padece en carne
propia la tensión politica entre los USA y Arabia Saudita.
Wall Street tambien podría notar los efectos negativos del
conflicto.
De acuerdo a un estudio de la casa de inversiones UBS Warburg, los
inversores sauditas ya han retirado de los Estados Unidos algo asi
como más de 200.000 millones de dolares. Se calcula que en
total los jeques arabes invirtieron en los USA unos 600.000 millones
de dolares. Los temores acechan y algunos observadores juegan con
su fantasia: si los beduinos se decidieran a retirar toda esa montaña
de dolares, los Estados Unidos y Wall Street podrían experimentar
algunas turbulencias, nada agradables.
Lo que más atemoriza es que ello sería una mala señal
para el mercado, otros inversores se verían tentados a seguir
el mismo camino y ello podría desatar una reacción
en cadena. El resto usted se lo puede imaginar. Algunos expertos
advierten no subestimar la influencia que los sauditas poseen sobre
el Tio Sam. Arabia Saudita es el más grande exportador de
petroleo del planeta.
Además de los politicos, existen tambien otros motivos que
impulsan a los arabes a buscar otros refugios más seguros
para sus dolares. Lo que perturbaría sus sueños son las latentes
amenazas que tratarían de vincularlos a los atentados del
11 de septiembre del 2001 y asi obligarlos a pagar indemnizaciones
más que millonarias.
Existen temores que, en relación a ello, algunas suculentas
cuentas bancarias podrían ser bloqueadas. El principe Al
Waleed Bin Talal, uno de los más conocidos inversores sauditas
(tiene en su cartera los papeles de Citigrop, Apple, Ford, Gillette,
AOL, etc), trata de aplicar paños frios al tema declarando que si
bien algunos inversores retiraron dinero de los USA, se exagera
en cuanto a la cifra.
El mismo AlWaleed posee invertidos en los Estados Unidos, sobre
todo en títulos de empresas, la friolera de 20.000 millones
de dolares. Los analistas advierten: en caso de que el conflicto
y la situación en el Cercano Oriente empeore, los dolares
arabes podrían seguir huyendo del imperio. Si ello aconteciera,
entónces no solamente Coca Cola, Pepsi o McDonald´s tendrán
grandes problemas.
Alberto La Vergata
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