El dia 18 de abril se libró
una orden de captura contra Robert Gordon, ex manager del gigante
de las redes Cisco Systems. El citado Gordon no se presentó
a una cita en tribunales. Pero no a una cita con alguna atractiva
y fuertona muchacha amante de las leyes y las togas. El tio dejó
plantado a un juez.
Frente a los estrados judiciales se tenía que tratar sobre
las penas que Gordon recibiría por haber cometido fraudes,
engaños y chanchadas varias. Las autoridades en los Estados Unidos
acusan al...futuro presidiario, de haber cometido serios delitos en
por lo menos dos casos. En realidad se llaman estafas. Y están
penadas por la ley.
Al ex vice presidente de Cisco Systems para el área de Business
Development, se lo acusa de haber desviado participaciones accionarias,
más de 30.000, de una firma absorvida por Cisco, durante el
año 2000. Gordon, al mejor estílo politico Latinoamericano,
creó una empresa fantasma en las Bahamas, de nombre Cisco Systems
Inc. con la finalidad de trasladar a ella los malhabidos papeles.
Con dichos títulos Gordon financió pequeñas Start-ups
logrando unas ganancias de más de 5 millones de dolares. Se
puede decir que el americano no es tonto para invertir el dinero.
Como tampoco son tontas las personas que se ocupan en descubrir tales
fraudes. El embuste se salió a la luz cuando un encargado de
seguridad descubrió que los papeles no se encontraban alli
donde deberían estár.
Cuando en su momento se le preguntó a Gordon sobre el asunto,
el tio confirmó la transferencia de los títulos, pero
nego totalmente haber tenido intenciones criminales. Y nosotros realmente
le creemos. Estamos convencidos de que lo hizo con amor, cariño y
mucha dedicación. El mismo dia del suceso los capos de Cisco
Systems lo pusieron patitas a la calle, sin contemplaciones, los muy
ingratos.
Ya frente a los tribunales, Robert Gordon se declaró naturalmente
"inocente". Para no quedar entre rejas, Gordon se vió obligado
a "ponerse" con unos 5 millones de dolares. Y tambien tuvo que entregar
las llaves de su fastuosa mansión valorada en 1 millon y medio
de dolares.
Pero no obstante sus ruegos para que se le crea, todo parece indicar
que el ávido ex manager no tiene nada de inocente. El martes
16 de marzo, en una comparecencia de rutina, Gordon no apareció.
A nadie le quedan dudas: El tio se piró. El juez lo declaró
fugitivo y ordenó su captura.
Y el muchacho seguramente no estará llorando frente a una estampita
de San Cayetano u otro santo patrón. Lo más factible
es que Gordon esté disfrutando de los millones que aún
debe poseer por esos paraisos que el sístema capitalista a
creado para el bienestar de managers fugados o politicos latinoamericanos
retirados. Joder!
Alberto La Vergata |