Se llama Frank Gruttadauria, era
broker de inversiones de Lehman Brothers y actualmente a desaparecido.
Y junto con el unos 150 millones de dolares. Usted se dirá
que uno tiene el derecho de irse donde quiera y de llevarse hasta
la nona. El unico problema es que Franquito Gruttadauria ( nombre
de tinte más que itálico ) se llevó un contenedor
lleno de dolares que no le pertenecian a el sino a sus clientes. Y
de acuerdo a como la cosa pinta, Frankie Boy tiene las mejores posibilidades
de pasar a la historia como el más grande estafador de los
Estados Unidos.
El especialista de Lehman, a través de comprobantes de custudia
falsificados, estafó a inversores privados en unos 150 millones
de dolares. Durante más de 15 años Gruttadauria se dedicó
a engañar a varias decenas de acaudalados inversores. Y parece que
el tano era implacable ya que del "afano" no se salvaron ni amigos
ni familiares. El SEC, las autoridades de la bolsa y el FBI se dedican
a buscar al fugitivo y a investigar sobre el caso. Algunos informes
ponen de relieve que al tano le gustaba la buena vida.
Vivia en un selecto barrio de Cleveland, tenía departamento
en pleno corazón de Manhattan, varios automoviles y poseia
participaciones en jets privados. La realidad pone al borde de la
ruina a más de un incauto que confio en el experto de la afamada
casa de inversiones. Uno de ellos es el exitoso hombre de negocios
y propietario de dos equipos de beisbol Rayburn, quien confiaba ciegamente
en el italico Frankie Boy y a quien lo unía además de
la amistad, algunos negocios y la pasion por Wall Street.
La amistad le costaría al empresario algo asi como varias decenas
de millones de dolares. Una anciana que confió sus ahorros
al experto casi pasa al otro mundo al enterarse de que en vez de sus
2,5 millones de dolares, en la cuenta solo figuran unos 86.000 dolares.
Muchos inversores se preguntan como es posible que sucedan tales cosas
actualmente. Y ello se debe simplemente a que los mecanismos de control
en los negocios internos de los bancos, no son lo suficientemente
rigurosos, son manejados descuidada e irresponsablemente y posibilitan
que sucedan tales hechos, en perjuicio de inversores que confían
ciegamente en nombres con cierto "prestigio" como Lehman Brothers.
De todas formas hay que resaltar que el tano tambien tiene su corazoncito.
En una carta al FBI Gruttadauria confesó estár sorprendido
ya que durante tanto tiempo las maniobras no levantaron sospechas
ni pudieros ser descubiertas. El analista se disculpó por sus
travesuras, confesando que la estafa llevada a cabo durante años no
la hizo por codicia sino por pérdidas en inversiones. Se vé
que al tano le gustaba la timba en la bolsa y le fué mal. Final
de historia: Un tendal al borde de la ruina, Lehman brothers que se
lava las manos, el FBI en acción, una anciana con instinto
asesino y un tano tirado en alguna playa paradisiaca con 150 millones
de dolares.O lo que queda de ellos. |