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Muchos observadores se preguntarán
si Henning Schulte-Noelle, capo máximo del gigante asegurador
Allianz, siente alegria cada mañana cuando en su imponente Mercedez
se dirige hacia las oficinas del conglomerado aleman. Hasta hace
algunas pocas semanas afirmaba que el trabajo era increiblemente
interesante en éstos tiempos.
Si uno mira el desarrollo de la cotización en los últimos
meses, lo primero que podría pensar es que quizás
el tio haya cambiado de opinion y tenga ganas de tirarse de un piso
186. La empresa, una de las aseguradoras más importantes
a nivel global, y quien durante el 2001 adquirió al segundo
más poderoso banco aleman, el Dresdner Bank, pasa asi a reforzar
las tres áreas de negocios más importantes con vista
al futuro: El segmento de seguros, administración de riquezas
y el negocio bancario.
Pero actualmente la firma debe padecer una serie de reveces que
le pone los pelos de punta a más de un inversor. Los negocios
no marchan bien con el Dresdner Bank, la pérdida de valor
en su portfolio de inversiones, la catastrofe de las inundaciones
en importantes regiones de Alemania y tambien tuvo que anunciar
un profit warning.
Y como si todo ello no alcanzará, la firma tuvo que elevar
las reservas de su filial americana Fireman´s Fund, para el problema
con el asbesto y los riesgos en medio ambiente, en unos 750 millones
de dolares. La consecuencia de ello fué: los inversores castigaron
los títulos mandando la cotización de los mismos hacia
el sotano.
Por tercera vez despúes de 1995 y el 2000, los americanos
manotean reservas para afrontar demandas respecto del asbesto que
ascienden a unos 1.500 millones de dolares. El asbesto fué
utilizado hasta fines de los años 60 en la construcción de
edificios. Las fibras de tal producto producen tumores al ser inhaladas.
Desde que tal amenaza adquirió dominio publico, las personas
afectadas y tambien los posibles afectados (hasta que aparezcan
los primeros sintomas o malestares podrían pasar años) no
se cansan de agobiar a las empresas con demandas y pedidos de indemnizaciones.
Ya son incontables los productores y procesadores de asbesto que
tuvieron que bajar las persianas quedando arruinados.
Las próximas victimas de los ávidos abogados americanos
son las companias de seguros, quienes aseguraron edificios en los
cuales se encontraba el temido amianto. Es algo muy desagradable
para tales companias y los procesos podrían tambien dilatarse
en el tiempo pregnando de inseguridad al sector en su conjunto.
En marzo los títulos de la empresa cotizaban a 280 euros.
A fines de agosto valían 150 euros. Hoy cotizan a 97 euros
y se encuentran al mismo nivel que... hace una década! No
obstante la problematica al respecto, algunos observadores consideran
que el castigo recibido por Allianz es exagerado. A la aseguradora
teutona el problema del asbesto le ocasionó un inmenso agujero
en los balances, pero al tener que despedirse de tan solo unos 750
millones de euros, se podría decir que la sacó barata.
El problema ya se conocía desde hace tiempo, de allí
que la firma haya calculado entónces tal desembolso en sus
pronósticos. Ello significa que no existen amenazas de que
las ganancias anuales se tengan que corregir nuevamente. Algunos
expertos opinan que con las actuales reservas para el caso, el problema
ya sería historia y además, desde principios de los
años 90 ya no se aseguran más casos sospechados de asbesto.
Momentaneamente el gran problema de Allianz es el Dresdner Bank
pero los managers de la aseguradora trabajan a toda marcha en busca
de soluciones. Los inversores a largo plazo comienzan a coleccionar
algunos títulos. Los más precavidos esperan un poco
más para pegar el manotazo.
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