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04.09.2004

Banqueros malhumorados



Los banqueros en Nueva York se persignan cuando escuchan su nombre. Se llama Eliot Spitzer, es fiscal y además... implacable!

Los hombres de las finanzas respirarían aliviados si el temido fiscal lograra realizar algunos de sus sueños: Ser gobernador de Nueva York, o lo que podría alcanzar mucho más rápidamente... ser ministro en el gobierno de J.F.Kerry, en caso de que éste ganara las próximas elecciones presidenciales en los USA.

Y aunque usted no lo crea, querido lector/inversor, los más conservadores banqueros del circuito financiero en Manhattan desean fervientemente que los demócratas ganen las próximas elecciones para asi sacarse de encima al "pegajoso" fiscal.

Están dispuestos a todo con tal de que Spitzer desaparezca del firmamento bursátil estadounidense y de los "negocios" en Wall Street.

Asi lo exponen algunos personajes consultados al respecto y no existen motivos para no creerles. Pero... que es lo que origina el malhumor de los banqueros?

Precisamente aquello que alegra a los inversores de a pie... le pone los pelos de punta a la élite financiera de los USA.

Las investigaciones que Spitzer lleva a cabo constantemente sobre «desproligidades» de todo tipo, metidas de mano variadas y otras lindezas similares (dignas de un país bananero) y que, a medida que mete el bisturí, con más «suciedades» se encuentra, abarca a extensos circulos, acercandose inclusive a personajes que hasta el presente se encontraban seguros y a buen resguardo de miradas indiscretas.

De acuerdo a los expertos y analistas, les llegó la hora a los pescados gordos del mundo financiero en Big Apple.

La nueva victima posee un nombre sonoro y en el pasado fué un verdadero peso pesado en Wall Street: Richard Grasso. Sus íntimos lo llaman cariñosamente "el pelado". Resulta que el tanisimo Grasso fué hasta hace poco nada más ni nada menos que el capo del más importante mercado bursátil del planeta: El New York Stock Exchange.

El caso Grasso (informamos oportunamente) y la demanda de restitución de unos 100 millones de verdes de su salario apunta indirectamente a la élite financiera en Nueva York.

Los más elevados circulos financieros están de acuerdo en que Grasso (dejó su puesto en el 2003) exageró la nota en la bolsa convirtiendola en un "autoservicio a piaccere", algo similar a lo que realizan ministros y presidentes al sur del continente.

Los millones que Grosso posee en su cuenta bancaria ascenderían a unos 275 millones, salario millonario, bonos extras, premios extras y una jubilación con coronita...todo se lo permitió convirtiendose en el mejor pago empresario del planeta. Ganó más plata que el mejor de los managers en Wall Street.

Es demasiado si tenemos en cuenta que existen jefes de empresas que se han "forrado" realmente de lo lindo, pero "embolsar" tanta "pasta"... ni en el mejor de los sueños.

Lo irónico de todo el escándalo: Mientras el itálico Grasso se daba el atracón, los más destacados banqueros se hacían los distraidos o simplemente miraban para otro lado. A nadie se le ocurrió preguntarse si tal "festín" era justificado o no. Legal o no. Pero hete aqui que al íncomodo fiscal Spitzer se le dió por meter las narices en el asunto.

Los integrantes del consejo de administración (en el cuál tambien se encontraban nombres sonoros como los del capo de Goldman Sachs, Hank Paulson o el jefe de Merrill Lynch, Stanley O´Neil) tuvieron que "bancarse" durante horas, un interrogatorio por parte del fiscal, en el cuál las preguntas incómodas abundaron.

La meta del fiscal Spitzer: Transparencia y "mani pulite" en Wall Street.

Alli se encuentran los ahorros y esperanzas de millones de inversores y ahorristas de todo el mundo.

Si bien Spitzer considera que tales señores tuvieron una actitud más que "despreocupada" en el caso Grasso, no piensa llevarlos ante los estrados tribunalicios.

Pero alguna que otra "imprevisibilidad" podría alterar el proceso en marcha y más de uno teme que "tales negocios entre amigos" desatará un debate publico de envergadura.

Melvin Weiss, de la cancillería neoyorkina Milberg Weiss Bershad & Schulman lo dijo con todas las letras: Este triller economico en Wall Street... recien comienza.

Alberto La Vergata

P.D. El proceso de limpieza en Wall Street llevado a cabo por el fiscal Spitzer sigue su rumbo inexorable.

Hace algunos dias atrás, el 28 de julio, cuatro casas de inversiones fueron condenadas a pagar multas por volumen de unos 20 millones de dolares. Dichas instituciones cobraron elevadas comisiones a sus clientes en transacciones realizadas con los asi llamados High-Yield-Bonds. Se trata de Goldman Sachs, Citigroup, Deutsche Bank y Miller Tabak Roberts.

El 28 de junio los managers del Credit Suisse First Boston recibieron una invitación por parte de las autoridades bursátiles (SEC) y del fiscal Spitzer respecto al escándalo sobre los fondos de inversiones en el cuál dicha institución financiera se encuentra involucrada.

El 29 de junio 8 firmas bancarias fueron condenadas a pagar una indemnización y multas que ascienden a unos 610.000 dolares. El presidente de la National Association of Securities Dealers afirmó qie si bien dichas casas financieras no operaron con "maldad", si se les achaca que no procedieron convenientemente para asegurarle a sus clientes los mejores precios para sus transacciones. Tal multa son realmente moneditas para las casas brokers. Y como no se podía esperar de otra manera, las condenadas pertenecen a la élite de las finanzas en wall Street: Charles Schwab, Edward Jones, First Trust Portfolios, Merrill Lynch, Pierce, Fenner & Smith, Morgan Stanley, Prudential Equity Group, UBS Financial Services y Wachovia Securities. Más prestigio y brillo es dificil de encontrar.

El 1 de julio la afamada casa de inversiones Goldman Sachs afirmó estár dispuesta a pagar unos 2 millones de dolares a las autoridades de la SEC para dar por concluido el proceso al cuál se vió sometida. La acusaban de realizar (entre 1999 y el 2000) ofertas ilegales a inversores institucionales, no haber controlado su segmento de banca de inversiones y de dar a publicidad información errónea.

Vamos a ser sinceros: Que son 2 millones de verdes? Para Goldman Sachs... nada! En el último trimestre la firma facturó 7.680 millones de dolares y sus ganancias fueron de 1.190 millones de dolares.




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