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Los banqueros en Nueva York se persignan cuando escuchan su nombre.
Se llama Eliot Spitzer, es fiscal y además... implacable!
Los hombres de las finanzas respirarían aliviados si el temido
fiscal lograra realizar algunos de sus sueños: Ser gobernador de
Nueva York, o lo que podría alcanzar mucho más rápidamente...
ser ministro en el gobierno de J.F.Kerry, en caso de que éste
ganara las próximas elecciones presidenciales en los USA.
Y aunque usted no lo crea, querido lector/inversor, los más
conservadores banqueros del circuito financiero en Manhattan desean
fervientemente que los demócratas ganen las próximas
elecciones para asi sacarse de encima al "pegajoso" fiscal.
Están dispuestos a todo con tal de que Spitzer desaparezca
del firmamento bursátil estadounidense y de los "negocios"
en Wall Street.
Asi lo exponen algunos personajes consultados al respecto y no existen
motivos para no creerles. Pero... que es lo que origina el malhumor
de los banqueros?
Precisamente aquello que alegra a los inversores de a pie... le
pone los pelos de punta a la élite financiera de los USA.
Las investigaciones que Spitzer lleva a cabo constantemente sobre
«desproligidades» de todo tipo, metidas de mano variadas y otras
lindezas similares (dignas de un país bananero) y que, a
medida que mete el bisturí, con más «suciedades» se
encuentra, abarca a extensos circulos, acercandose inclusive a personajes
que hasta el presente se encontraban seguros y a buen resguardo
de miradas indiscretas.
De acuerdo a los expertos y analistas, les llegó la hora
a los pescados gordos del mundo financiero en Big Apple.
La nueva victima posee un nombre sonoro y en el pasado fué
un verdadero peso pesado en Wall Street: Richard Grasso. Sus íntimos
lo llaman cariñosamente "el pelado". Resulta que el tanisimo Grasso
fué hasta hace poco nada más ni nada menos que el
capo del más importante mercado bursátil del planeta:
El New York Stock Exchange.
El caso Grasso (informamos oportunamente) y la demanda de restitución
de unos 100 millones de verdes de su salario apunta indirectamente
a la élite financiera en Nueva York.
Los más elevados circulos financieros están de acuerdo
en que Grasso (dejó su puesto en el 2003) exageró
la nota en la bolsa convirtiendola en un "autoservicio a piaccere",
algo similar a lo que realizan ministros y presidentes al sur del
continente.
Los millones que Grosso posee en su cuenta bancaria ascenderían
a unos 275 millones, salario millonario, bonos extras, premios extras
y una jubilación con coronita...todo se lo permitió
convirtiendose en el mejor pago empresario del planeta. Ganó
más plata que el mejor de los managers en Wall Street.
Es demasiado si tenemos en cuenta que existen jefes de empresas
que se han "forrado" realmente de lo lindo, pero "embolsar" tanta
"pasta"... ni en el mejor de los sueños.
Lo irónico de todo el escándalo: Mientras el itálico
Grasso se daba el atracón, los más destacados banqueros
se hacían los distraidos o simplemente miraban para otro
lado. A nadie se le ocurrió preguntarse si tal "festín"
era justificado o no. Legal o no. Pero hete aqui que al íncomodo
fiscal Spitzer se le dió por meter las narices en el asunto.
Los integrantes del consejo de administración (en el cuál
tambien se encontraban nombres sonoros como los del capo de Goldman
Sachs, Hank Paulson o el jefe de Merrill Lynch, Stanley O´Neil)
tuvieron que "bancarse" durante horas, un interrogatorio por parte
del fiscal, en el cuál las preguntas incómodas abundaron.
La meta del fiscal Spitzer: Transparencia y "mani pulite" en Wall
Street.
Alli se encuentran los ahorros y esperanzas de millones de inversores
y ahorristas de todo el mundo.
Si bien Spitzer considera que tales señores tuvieron una actitud
más que "despreocupada" en el caso Grasso, no piensa llevarlos
ante los estrados tribunalicios.
Pero alguna que otra "imprevisibilidad" podría alterar el
proceso en marcha y más de uno teme que "tales negocios entre
amigos" desatará un debate publico de envergadura.
Melvin Weiss, de la cancillería neoyorkina Milberg Weiss
Bershad & Schulman lo dijo con todas las letras: Este triller economico
en Wall Street... recien comienza.
Alberto La Vergata
P.D. El proceso de limpieza en Wall Street llevado a cabo por el
fiscal Spitzer sigue su rumbo inexorable.
Hace algunos dias atrás, el 28 de julio, cuatro casas de
inversiones fueron condenadas a pagar multas por volumen de unos
20 millones de dolares. Dichas instituciones cobraron elevadas comisiones
a sus clientes en transacciones realizadas con los asi llamados
High-Yield-Bonds. Se trata de Goldman Sachs, Citigroup, Deutsche
Bank y Miller Tabak Roberts.
El 28 de junio los managers del Credit Suisse First Boston recibieron
una invitación por parte de las autoridades bursátiles
(SEC) y del fiscal Spitzer respecto al escándalo sobre los
fondos de inversiones en el cuál dicha institución
financiera se encuentra involucrada.
El 29 de junio 8 firmas bancarias fueron condenadas a pagar una
indemnización y multas que ascienden a unos 610.000 dolares.
El presidente de la National Association of Securities Dealers afirmó
qie si bien dichas casas financieras no operaron con "maldad", si
se les achaca que no procedieron convenientemente para asegurarle
a sus clientes los mejores precios para sus transacciones. Tal multa
son realmente moneditas para las casas brokers. Y como no se podía
esperar de otra manera, las condenadas pertenecen a la élite
de las finanzas en wall Street: Charles Schwab, Edward Jones, First
Trust Portfolios, Merrill Lynch, Pierce, Fenner & Smith, Morgan
Stanley, Prudential Equity Group, UBS Financial Services y Wachovia
Securities. Más prestigio y brillo es dificil de encontrar.
El 1 de julio la afamada casa de inversiones Goldman Sachs afirmó
estár dispuesta a pagar unos 2 millones de dolares a las
autoridades de la SEC para dar por concluido el proceso al cuál
se vió sometida. La acusaban de realizar (entre 1999 y el
2000) ofertas ilegales a inversores institucionales, no haber controlado
su segmento de banca de inversiones y de dar a publicidad información
errónea.
Vamos a ser sinceros: Que son 2 millones de verdes? Para Goldman
Sachs... nada! En el último trimestre la firma facturó
7.680 millones de dolares y sus ganancias fueron de 1.190 millones
de dolares.
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