| Tuvo lugar a comienzos del
2005 en una suite del hotel londinense Savoy. Bill Miller importante
manager de la casa de inversiones Legg Mason, entró al recinto,
tomo asiento cómodamente y frente a impacientes y ávidos
periodistas, se dedicó a predecir el futuro. Algo muy usual
entre los expertos del dinero.
Hete aqui sus estimaciones para el ya finalizado 2005:
El experimentado manager vaticinó que el 2005 sería
estupendo para los mercados bursátiles.
Estimó que los títulos USA estaban bajo-valorados.
Profetizó que Procter & Gamble y Gillete se unirían.
Adelantó que los bancos estadounidenses obtendrían
márgenes de ganancias de dos dígitos.
Reveló que los resultados empresarios de Google serían
fénomenales.
Pronosticó que el índice S&P 500 crecería
un 15 %.
Y que el dolar subiría frente al euro.
Acertó en casi todo. Bill Miller, el optimista. Toda una
leyenda en los USA y con una legión de seguidores en todo
el mundo. Se entiende: Miller buscaba, en su gira europea, ganar
nuevos y viejos clientes (con sus toneladas de euros) para la casa
de inversiones en la cuál desarrolla sus actividades :Legg
Mason.
Mientras a comienzos del 2005 la mayoria de los fondos de inversiones
europeos seducían a los ahorristas con productos conservativos
y de poco riesgo, ideal para las épocas donde reina el temor
o la incertidumbre, el manager estadounidense pronósticaba
un mercado positivo, cotizaciones en ascenso y jugosas ganancias.
Ya el mismo Sir John Templeton opinaba que una tendencia alcista
se originaba en tiempos de gran pesimismo.Bill Miller compartía
tal opinión.
Miller es un viejo zorro y a "mamado" de los grandes
ganadores en el mundo de las inversiones bursátles. Asi lo
demostró en el pasado. Pruebas al canto: Cuando el conglomerado
mixtoTyco International (factura unos 40.000 millones y gana unos
4.000 millones de dolares anuales) o mejor dicho, cuando los managers
del mismo estaban en la picota y la cotización de la firma
se encontraba en la lona (a comienzos del 2002 cayeron de los 60
hasta los 10 dolares), Miller manoteó los papeles de la empresa
argumentando que el invertía dicho dinero pensando en "la
substancia" de la firma y no pensando en los ejecutivos del
conglomerado. Resultado: Unas ganacias del 150 %. Hoy los títulos
de Tyco cotizan a unos 29 dolares.
Miller tambien cree en el sueño americano de hacerce rico
con una firma nacida en un garage. De alli que Legg Mason sea el
segundo más grande accionista de Google. Resultado: Cuando
salió a bolsa en agosto del 2004, los títulos de Google
valían unos 80 dolares. Hoy los mismos títulos cotizan
en Wall Street o su banco amigo a unos 425 dolares. Unas ganancias
de
bueno
mucha plata.
Cada vez que Google publica sus resultados empresarios, los capos
de Legg Mason sonrien satisfechos. El más feliz de todos:
Bill Miller. Ya en otras oportunidades informamos sobre Miller.
Es un personaje que goza de mucho prestigio y su opinión
es siempre tenida en cuenta en Big Apple y alrededores. Con su famoso
fondo Legg Mason Value Fund, batió durante 14 años
seguidos a su índice de referencia, el S& P 500. Un record
no facil de igualar.
Solo durante los últimos meses del 2004 apenas superó
la media del mercado. Un traspié que no daño su optimismo.
Para no pocos ahorristas e inversores
Bill Miller es un buen
ejemplo a seguir ya que a largo plazo, las inversiones en acciones
de las empresas más sólidas y seguras del mundo, se
han revelado como la más rentable y jugosa inversion. Por
lo menos desde hace unos 14 anos
Bill Miller asi lo demuestra.
Alberto La Vergata
P.D. Lo que no figura en ésta nota, lo que Bill Miller no
le dice a nadie, lo que Legg Mason (una de las enanas en el negocio
de inversiones en Wall Street) núnca se animará a
confesarle a sus ahorristas, es decir, lo que usted en ningún
medio podrá leer o experto alguno revelará (salvo
Wall Street Inversiones, naturalmente y ésto lo decimos en
serio)
es que si bien dichos señores logran permanentemente
batir a su índice de referencia, durante el terremoto del
2000/2001 en Wall Street
no pudieron evitar que el dinero de
sus inversores se esfumara para siempre. O mejor dicho
fuera
a parar a otros bolsillos.
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