Oficialmente en los aeropuertos estadounidenses no se está
permitido fumar. En absoluto. Pero si usted es un buen observador,
seguramente no se le habrá pasado por alto que en el aeropuerto
neoyorkino J.F.Kennedy, en un rincon muy escondido de la terminal
One, existe un "lugarcito" muy particular. Comunmente
se los llama lounge y está disponible para aquellas personas/pasajeros
que quieran fumarse un pucho.
Si usted fuera una persona atenta, podría observar que sobre
la puerta se encuentra el nombre del sponsor: Philip Morris. Y si
a usted se le ocurriera entrar, podría comprobar fehacientemente
una sola cosa: Que allí dentro el aire es irrespirable, el
olor a tabaco apesta, el humo le irrita los ojos y como guinda,
tambien le destroza los pulmones. Sin embargo a los fumadores eso
no les molesta y los tios pitan muy campantes.
La publicidad antitabaco que inunda los medios advirtiendo sobre
los peligros que los puchos representan para la salud, parecen no
impresionar a nadie. La fidelidad de los consumidores hacia Marlboro
y cia es la mayor ventaja que tiene la industria del tabaco. Las
fabulosas ganancias que se obtienen con los cigarrillos es constante,
permanente y facil de pronósticar, a diferencia de otros
sectores donde las ganancias están sujetas a volatilidades
variadas, ciclos diversos, coyunturas determinadas y otros factores
similares que afectan el normal desarrollo de los negocios.
Hace algún tiempo atrás, los analistas de la prestigiosa
casa de inversiones Lehman Brothers, en un estudio sobre el sector,
confirmaron que la industria mundial del tabaco había puesto
el acento a largo plazo en un "crecimiento consistente"
de los negocios y las ganancias. El proceso de consolidación
internacional está en plena marcha, los gigantes del área
tienen el plato lleno de excelentes y apetitosos bocados y los pocos
poderosos que queden dominarán el mercado global del tabaco.
Algunos lo llamarían simplemente, oligopolio. Un filón!
Y que filón! Ello representa para los inversores, excelentes
chances (para el largo plazo) de ganar muy buen dinero. Sobre todo
para aquellos que poseen en su cartera los títulos de la
líder del sector: Altria, ex Philip Morris. Si bien el futuro
de la industria del tabaco depende en cierta manera de algunos factores
externos como regulaciones o subidas de los impuestos por parte
de los estados, como asi tambien de los procesos que se llevan a
cabo contra las empresas, no existen dudas de que la gente...no
dejará de fumar.
Y las empresas...no dejaran de ganar dinero. Los inversores más
despabilados pueden sacar provecho de ello. Asi lo revela el desarrollo
de las cotizaciones de las empresas tabacaleras. Y vamos a limitarnos
solamente a la líder del negocio (nuestra favorita) a quien
recomendaramos en nuestras páginas en diversas oportunidades.
Desde marzo del 2.000, y mientras todo el mercado bursátil
se desplomaba, los títulos de la firma crecieron de los 20
(con algunos tropezones durante el 2002) hasta los actuales 65 dolares.
Nuevos máximos historicos! Un imponente crecimiento del 225
%. Y como si ello no alcanzara, Altria es una de las empresas que
mayores dividendos paga a sus accionistas.
Si usted núnca supo donde se gana la plata en forma segura...
ahora lo sabe. Pero... lo entendió?
Durante el 2002 la cotización de Altria cayó de los
57 hasta los 29 dolares. Que oportunidad señores! En abril
del 2003, en los exactos 30 dolares, recomendamos comprar los papeles
de la firma. A aprtir de ese momento, no dejaron de subir. Clink,
caja!
Debido a las ganancias de los últimos 2 años, el
potencial de los papeles en el corto plazo es limitado y sería
inteligente esperar una caida de la cotización. Para el largo
plazo...usted ya sabe donde se pueden ganar algunos dolares. Salvo
que por una cuestión de ética, dichos papeles no puedan
acceder a su cartera de inversión.
A. Morgan
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