Aparentemente el tiempo de las tratativas
y las negociaciones ya se acabó. Los Estados Unidos de America
se preparan intensivamente para la guerra contra Irak. El vicepresidente
Richard Cheney anunció hace algunas semanas atrás
en Nashville, Tennessee, frente a los veteranos de guerra, que los
USA se preparaban para una guerra "preventiva" contra Saddam Hussein.
La cosa está bastante clara. Y por más que los europeos
pataleen, sudamerica se arranque los pelos, la Liga Arabe grite
amenazante, los asiaticos se hagan el harakiri y la ONU haga lo
imposible para parar la carniceria, nada ni nadie podrá revertir
una decición ya tomada por Bush, Cheney y Rumsfeld: voltear
al regimen de Bagdad. Los Estados Unidos se preparan para la ofensiva,
inclusive, llegado el caso, sin consultar a sus socios de la OTAN.
Ello ya está decidido por la administración americana.
Las consecuencias de tal guerra, usted se lo debe imaginar, la tendrá
que soportar todo el planeta. Eso tambien está claro. Y sobre
todo la que deberá vivir con tal espada de Damócles
sobre su cabeza es Europa, quien con Turquia se encuentra a las
puertas de una region en crisis.
Pero... quien está en condiciones de parar al Tio Sam?
La pregunta del millon para los inversores es si una guerra es buena
o mala. A no mal interpretar, por favor. Una guerra es siempre algo
horroroso que se debe evitar a toda costa. No existen dudas al respecto.
Pero tampoco existen dudas de que más de una guerra se utilizó
en la historia de la humanidad como medio para dinamizar e impulsar
la economia.
Los estados vuelcan miles de millones de dolares en la industria
de los armamentos. Y debido a que las armas modernas son aparatos
altamente sofisticados y equipados con complejos componentes de
alta tecnología, un boom en la industria de los armamentos
llevaría a que la demanda en la industria de los productos
electrónicos y de computación crezca considerablemente.
Para los mercados accionarios la pregunta no es si una guerra es
buena o mala sino si el conflicto logrará impulsar la demanda
y revitalizar la coyuntura. Y la respuesta en éste caso no
es tan simple ya que una guerra contra Irak, podría desatar
en el mundo arabe una reacción en cadena que traería
inseguridad por donde se mire.
A diferencia de los latinoamericanos, los arabes no viven en el
patio trasero de los Estados Unidos y tienen muy clarito y son muy
concientes de lo que representan los Estados Unidos para el mundo
arabe. Además... les encanta meter bombas en cualquier rincon
del planeta, sean edificios, calles peatonales, medios de transportes
publicos, supermercados o aviones.
El presidente egipcio Mubarak trató de que en los Estados
Unidos ello se entendiera, sin exito, lamentablemente. Que se puede
decir frente a tal panorama? El viejo concepto guerrero para lograr
"levantar" la economia no es una garantía de exito y además
en los tiempos presentes, de armas tan efectivas y mortales... ello
es un emprendimiento muy peligroso.
A.Morgan
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