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El caso se terminó el dia 28
de abril y se podría decir que fué uno de los más
grandes escándalos en toda la historia bancaria de los Estados
Unidos. Aunque la mayoria de los mortales lo desconozca. Las más
prestigiosas casas de inversiones en los USA (las dueñas del dinero
y los negocios) se pusieron de acuerdo con las autoridades reguladoras
estadounidenses y deberán pagar 1.400 millones de dolares
como pena por haber emitido (en pleno boom bursátil, allá
por finales de los 90) recomendaciones engañosas.
A cambio de ello, no se verán obligadas a reconocer su culpa.
Por tal suculenta cifra en dolares, las autoridades bursátiles
(SEC) y la fiscalia de Nueva York detienen sus investigaciones sobre
las casas financieras y dan por concluido el asunto.
Entre las instituciones que deberán "meter mano en el bolsillo",
figuran los nombres más sonoros y prestigiosos en el mundo
de las inversiones. La créme de la créme de Wall Street:
Goldman Sachs, Merrill Lynch, Bear Stearns, Salomon Smit Barney,
Credit Suisse, Lehman Brothers, UBS Warburg, US Bancorp, Morgan
Stanley y la infaltable (no podía ser de otra manera) J.P.Morgan.
A los institutos se los acusaba de dar análisis excesivamente
optimistas a fin de obtener contratos para sus negocios de banca
de inversión. No fueron imparciales en sus "analisis" y se
dejaron influenciar en sus "estimaciones". Es decir... violaron
sistematicamente la normativa vigente en Wall Street.
Para evitar que tales "extrañezas" vuelvan a suceder en el futuro,
las autoridades han exigido de las casas brokers que separen sus
áreas de "Analisis" y "Banca de Inversiones". Tambien se
regulará la normativa en cuanto a las empresas que salgan
a bolsa. Algunos bancos, durante el último boom bursátil,
favorecieron a "ciertos clientes" en la repartija de papeles facilitandoles
un estupendo negocio.
William Donaldson, el presidente de la Comisión de Valores
de los Estados Unidos (SEC) comentó que se trata de un cápitulo
trágico en la historia empresaria de los USA. Un cápitulo
en el cuál la confianza de los inversores fué destrozada.
De alli que la multa impuesta sea una de las más elevadas
que se hayan aplicado en Wall Street.
Y del garrotazo tampoco se salvan los ex gurúes de dichas
casas de inversiones. Jack Grubman y Henry Blodget (ver Historias),
quienes laburaron en su momento para Merrill Lynch y Salomon Smith
Barney, están acusados de haber engañado a los inversores
(recomendaban papeles que ellos mismos consideraban "basura") y
se comprometieron a no trabajar núnca más en el área
de inversiones.
Grubman se vé obligado a pagar unos 15 millones de dolares
y Blodget unos 4 millones. Pero los ex profétas de Wall Street
no se deben hacer grandes problemas por tales sumas. En los "años
locos" supieron embolsar bastantes dolares engañando a los desprevenidos
inversores, y es de suponer que con el consentimiento de sus patrones.
Blodget ganaba unos 20 millones de dolares al año. Grubman no solo
ganaba millonadas en Salomon Smith Barney sinó que tambien
era (además de gran "amigote" de los capos), asesor de las
mismas empresas que recomendaba! Lo que habrá embolsado el
tio!
Para los 10 bancos de inversiones que cayeron bajo la garra del
fiscal Spitzer y que tendrán que "ponerse" con los 1.400
millones, la cifra tampoco les quitará el sueño. Los dueños
del dinero en Wall Street, solo durante el primer trimestre del
2003 (y mire usted que el mercado está en la lona, la coyuntura
no repunta y la locomotora USA apenas si se mueve), obtuvieron unas
ganancias... atención... ganancias dijimos... de 12.000 millones
de dolares!
Pero no obstante el acuerdo extrajudicial, puede que la cosa no
termine alli. El temido fiscal Spitzer aseguró que habrá
acciones juridicas adicionales. Muchos inversores quedaron en calzoncillos
siguiendo los consejos de "los expertos" y su ira es comprensible.
Es de esperar que las casas de inversiones y sus ex analistas, se
vean enfrentadas a una arrolladora catarata de demandas.
Las instituciones más expuestas y que más peligro
corren son el Credit Suisse First Boston, Merrill Lynch y Salomon
Smith Barney, quien es la filial de inversiones del Citigroup. Los
funcionarios de la Comisión de Bolsa y Valores les reprochan
a las mismas un "comportamiento fraudulento".
La única que se salvó de las garras de Spitzer fué
Mary Meeker, la analista de Morgan Stanley. Por ahora.
El acuerdo alcanzado con la justicia, le costará a Salomon
Smith Barney unos 400 millones, 200 millones a Merrill Lynch y el
Creditt Suisse, 125 millones a Morgan Stanley, 110 millones a Goldman
Sachs, 80 millones a Bear Stearns, J.P. Morgan, Lehman Brothers
y el UBS Warburg. El único que "la sacó barata" es
el US Bancorp, quien se tendrá que poner con solo 32,5 millones
de dolares.
Alberto La Vergata
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