Muchos lectores (en realidad son demasiados) nos consultan sobre la
actuál situación de los mercados accionarios. La mayoria
tienen dudas si deben vender algunas posiciones y tomar ganancias
o esperar aún. Otros preguntan a que títulos o sectores
deben apostar, si el 2006 será como el 2005, si los índices
seguirán subiendo, etc.. Nuestra respuesta: Señoras
y señores
en realidad nadie lo sabe! Y si alguien le
dice lo contrario
simplemente miente! Absolutamente nadir puede
"preveer" el futuro. En base a la experiencia o el talento
que uno pueda tener, si, se pueden hacer estimaciones o suposiciones.
En la presente nota expresamos nuestra actuál opinión.
Si miramos la cuestión desde la perspectiva del inversor,
se podría decir que el 2005 fué realmente más
que prometedor con respecto al futuro: Fabulosas ganancias en todo
el frente bursátil, índices que subieron formidablemente
(con un imponente Nikkei en punta), operadores de muy buen humor,
cotizaciones en alza, una coyuntura que se mueve en la dirección
indicada, la inflación bajo control, etc.
En todo el mundo las empresas lograron ganancias records y las
casas brokers (no podía ser de otra manera) se llenaron de
oro.
Por ejemplo Goldman Sachs, una de las tres casas brokers que dominan
el negocio en Wall Street, logró durante el 2005 incrementar
sus ganancias en un 37 % y embolsó 6.300 millones de dolares.
Ello refleja que en Wall Street el negocio con las acciones, los
bonos o en el área M&A( Mergers & Aquisitions), donde
priman las fusiones y adquisiciones, el negocio florece nuevamente.
Lo mismo sucede con otras casas brokers e instituciones bancarias.
Alli está de ejemplo el Citigroup, quien no se cansa de ganar
verdes: Más de 5.000 millones cada tres meses!
Desde la década de los 90 no hubo un periodo de 12 meses
en el que la valorización de las companias en los mercados
bursátiles, haya subido tanto como durante el 2005. Y eso
no fué todo!
Tambien subieron los bonos. El precio de los bienes raices en Shangai,
Paris o San Fransisco no deja de subir temerosamente y muchas voces
de prestigio (entre ellos George Soros, Greenspan y Buffett) no
se cansan de advertir sobre el peligro que representa tal burbuja
en los USA.
El precio de las materias primas como el acero, el cobre, etc (China
es una temible aspiradora de recursos) no dejan de subir y el precio
del petroleo ya no tiene freno y cotiza a casi 70 dolares el barril.
Algunos expertos como los de Goldman Sachs adviertieron oportunamente
que podría trepar hasta mas allá de los 100 dolares.
Debido al elevado precio del combustible mucha gente pobre en los
USA " se muere " de frio porque no tiene para pagar la
calefacción. Chavez, insolente y provocador (para deleite
de la periferia) se anima a mojarle la oreja al Tio Sam y envia
su oro negro a bajo precio.
En realidad todo se encarece dramaticamente, no le parece? Hasta
el precio del oro se encuentra en los niveles más altos de
las últimas dos décadas!
Naturalmente los diarios y revistas de toda índole sacan
toda "su artilleria" para seducir a la plebe con "seductora"
información de lo facil que es obtener ganancias en las bolsas.
Hoy que todo el mundo recomienda con eufória que lindo y
facil es ganar plata (los más experimentados ya comienzan
a tomar sus ganancias o colocar rigurosos Stops), nosotros abrimos
nuestro paraguas
por las dudas. La presente situación
ya la vivimos en otra oportunidad, nos es familiar.
Y los inversores deberían andar con mucho cuidado. Nuestro
consejo: Contemplar tal "estupendo y formidable" panorama
con un poco de "saludable escepticismo".
No le queremos amargar la presente fiesta a nadie. Tampoco creemos
que el mundo se termine o que la gente deje de comer o vestirse.
Pero vamos a ser realistas: Solo un soñador empedernido puede
suponer que tal fiesta será eterna. Solo un incauto o desprevenido
puede creer que todas éstas apuestas (al mismo tiempo) pueden
funcionar.
Para aquel que aún no lo sabe le decimos que los mercados
de capitales son como la economia real: De naturaleza cíclica.
O para decirlo en criollo: los precios suben
pero tambien
bajan. Lo mismo sucede con los terrenos, las casas, el cafe, el
azucar, etc. Las cotizaciones crecen
pero tambien se derrumban.
Y pobre de aquel que no tenga buenos reflejos!
Ante la presente situación ello significa claramente que
la próxima caida está programada. Lo que no está
claro es cuando sucederá.
Ya se han formado "mini-burbujas" en Wall Street que
podrían explotar en cualquier momento. Además
no pocos fondos Shorts esperan atentos " su oportunidad ".
Los factores que podrían desencadenar una " saludable
" corrección en los mercados son variados.
Aqui van dos ejemplos al respecto.
Solo basta con que Google "desacelere su crecimiento"
y no logre contentar a los analistas en Wall Street (es decir, si
la firma gana menos plata a lo estimado) para que la cotización
comience a derretirse como la nieve bajo el sol. O tambien (nosotros
conocemos el paño) puede suceder que algún importante
manager de Fidelity (la más grande firma de fondos de inversiones
en todo el globo quien mueve montañas de dolares todos los
dias), por ejemplo (y no olvidar que existen muchas "direcciones"
similares), deciamos, solo bastaría que algún manager
de Fidelity, de Leg Masson o de Morgan Stanley haya tenido una mala
noche con su amante de turno o que llegara a la conclusión
de que ganó demasiada plata con Apple (subió de los
8 hasta los actuales 78 dolares) o con la misma Google (subió
de los 80 hasta los actuales 425 verdes) y decidiera a sacarse de
encima dichos papeles, para que alli se desatara una reacción
en cadena y comenzara un cambio de tendencia en los mercados. No
habría que descartar factores "externos" como por
ejemplo Iran y el problema nuclear que actualmente preocupa a la
comunidad internacional.
Será cuestión de tener buenos reflejos, buen timing
o de saber colocar los Stops para no verse arrastrado en la caida.
Un detalle: Toda corrección en los mercados es saludable.
Naturalmente el inversor de largo plazo no se debe preocupar por
tal panorama. Con los títulos adecuados, su estrategia no
corre peligro alguno.
Alberto La Vergata
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