Aquel conductor atento (sobre todo el
que no padece stress, problemas de trabajo, atrasos en los créditos,
complicaciones en el laburo, etc) habrá observado que el nombre
a cambiado. En la estaciones de servicio del viejo continente la firma
dejó de llamarse TotalFinaElf y pasa a llamarse simplemente...
Total.
Con tal cambio de nombre (el cuál en su momento se conformó
debido a la fusión de la compania petrolera gala Total, la
belga Petrofina y su rival Elf Aquitaine) un nuevo logo (bandas de
colores que se fusionan para conformar un globo terráqueo)
y mucho empuje, la empresa europea une sus negocios y su estrategia
en un solo nombre: Total.
Es de suponer que la poda del nombre no solo es un capricho de sus
managers sinó que ello es una medida cosmética llena
de sentido para la imagen de la compania. Pero lo más importante
es la marcha de los negocios. Como andan los mismos en una de las
más importantes empresas mundiales del sector petrolero?
Mejor de lo que usted cree y para ser sinceros... los números
apabullan al lector atento: durante los primeros seis meses del presente
año la facturación de Total subió un 5 % hasta los 53.000
millones de euros. Los beneficios logrados dejan estupefacto al desprevenido
que eche una mirada a los balances presentados: las ganancias de la
firma crecieron un 27 % hasta los 3.700 millones de euros. Si eso
no es ganar plata...
Puede que a corto plazo el precio del crudo se vea sujeto a temblores,
crisis, guerras y pestes similares. Tales oscilaciones son algo natural
y Total vería afectado el desarrollo de sus negocios. Lo mismo
deberán padecer las restantes empresas del sector.
Pero a largo plazo el gigante petrolero navega en la dirección
indicada. Thierry Desmarest es el "capitan" que conduce al "superpetrolero
europeo" y su pronóstico es rotundo: hasta el año 2007 la extracción
de crudo crecerá anualmente en un 5 %. Con ello la empresa
que dirige pertenecerá al selecto grupo de las companias petroleras
de más fuerte crecimiento en el sector.
Aquel inversor que mire el desarrollo de la cotización de las
acciones de la empresa, podrá constatar fielmente que con ella
el inversor de a pie gana buen dinero. Unica condición: paciencia
y algunos dolares. Hace una década los títulos de Total
cotizaban a menos de 40 euros. Hoy se los paga a 131 euros. Un 250
% de ganancias. En el 2002 llegaron a cotizar a 170 euros.
Al contrario de lo que sucede con muchos de sus competidores y de
los sacudones y caidas en los mercados bursátiles, la cotización
de Total durante los últimos años se mantiene firme y la dirección
es una sola: hacia arriba.
Tal tendencia no es nada extraño si tenemos en cuenta lo siguiente:
que hace una empresa con las montañas de dinero que gana? Compra sus
propias acciones! En los últimos tres años el conglomerado
europeo compró un 14 % de sus propios títulos. Si ello
no es un signo de confianza...
Podriamos escribir indefinidamente sobre los negocios de la firma:
que durante el presente año invertirá 1.100 millones de dolares
en Indonesia, que se aseguró cuatro nuevas "fuentes" en el
Golfo de Mexico, que invertirá 3.400 millones de dolares en
Angola, que descubrió nuevas fuentes de gas en el Mar del Norte,
nuevos negocios en Iran, en Rusia... pero se lo contamos en otra oportunidad.
Alberto La Vergata |