Despúes
de un 1.400 de ganancias en más de tres años, la pregunta del millon
es solo una: Hasta cuando seguirá la buena racha? Hasta cuando durará
la éxitosa historia de la firma teutona productora de ropa deportiva?
Hasta cuando seguirán sonrientes y felices los inversores que tienen
los títulos en su cartera de inversiones? Si nos basamos
en los resultados empresarios presentados por la empresa y en la opinion
de algunos expertos... el éxito no debería tener fin. Nosotros
no compartimos tal opinion. Más aún: Nos negamos a creer que
la cotización siga subiendo como hasta el presente Unos
352 millones de euros en facturación y ganancias netas de casi 55
millones de euros. Números records! Asi de simple. Y como si el brillo
de los balances no alcanzara, los managers de la compania elevaron sus previsiones
para todo el 2004 en un 20 % y prometieron un crecimiento de las ganancias
del... agarrese fuerte!... del 30 %!!!! Mamita! Considerando la
actuál marcha de los negocios, los títulos de Puma poseen
un PER de 12 para el 2005. Es decir, por los papeles de Puma se pagan 12
veces las ganancias anuales esperadas para el año 2005. En criollo: No son
caros. Al contrario: Una empresa con tal posicionamiento de mercado, con
tal "sonora" marca, con tal desarrollo de los negocios y con tal crecimiento
de las ganancias... debería poseer otra valoración de mercado
muy distínta que la actuál. Inclusive algunos analistas
consideran que un PER de 15 o más aún (para los papeles de
Puma) no sería una utopía. Hace poco más de tres años
la cotización de Puma rondaba los 20 euros. Hoy se los pagan a 213
euros. Imponente! Mucho. Demasiado? Lo que nos preocupa,
a éste nivel, no es hasta cuanto van a seguir subiendo los títulos
sinó... cuando comenzará la caida. No hay que olvidar
que las excelentes perspectivas y el brillante desarrollo de las ventas
ya están reflejados en la ópticamente elevada cotización
de los títulos. Solo bastaría que la robustez en
los negocios pérdiera fuerza o aflojara, o que Jürgen Szeitz,
capo de Puma, anunciara otra estrategia (elija usted la que más le
gusta), o que las ganancias de los teutones no fueran tan apabullantes como
se espera, o que el crecimiento hiciera una pausa... deciamos, solo bastaría
algunas de tales posibilidades para que la cotización de los títulos
comience a cambiar de rumbo. Usted conoce nuestro lema: Todo lo
que sube tambien baja. Y las caidas pueden ser tan dolorosas! Aquel inversor
que perdió el tren en su momento y despúes de 1.400 % de ganancias...
no le recomendariamos que se "subiera" precisamente ahora. Alberto
La Vergata |