Historias...

Jack Grubman
21.04.2003

Creció en un barrio pobre de Philadelphia y desde pequeño tuvo que pelear duro. Su madre era una vendedora y su padre ingeniero y boxeador. Jack acarreaba cajones y sacos llenos de patatas y tambien se dedicaba a vender sombrillas para la playa. Tocaba el clarinete con pasión y debatía largamente en clubes y cuanta reunión se presentara.

Los números lo encandilaban y se graduó con distinciones en la universidad de Boston. En 1977 comenzó a trabajar en AT&T, el más grande conglomerado telefónico de los Estados Unidos. Fueron 8 años de buen trabajo y ganó una importante experiencia. Despúes saltó el charco incorporandose como analista a la casa de inversiones Paine Weber.

Alli escribia informes sobre su ex empleador AT&T. Grubman siempre estaba bien informado y trabajaba 13 horas al dia. Inclusive los fines de semana era usual verlo laburando en su oficina. En 1994 Salomon Brothers quería mejorar su nivel en el sector de telecomomunicaciones y lo incorporó a su equipo de trabajo.

Cuando Salomon en 1997 se fusionó con Smith Barney, Jack Grubman ya estaba en la cima. Conocía las empresas al dedillo, a sus managers, sus negocios. En pleno boom de las telecomunicaciones Grubman tenía bajo la lupa y estudiaba a unas 40 empresas del sector que juntas sumaban una capitalización de mercado de más de 1 billon de dolares.

Cada vez que Grubman se refería a alguna firma, una legion de inversores y timberos se abalanzaba sobre sus títulos y las cotizaciones explotaban. Los papeles de Metromedia Fiber Networks en tan solo 10 meses subieron más del 500 %! Sus palabras eran como una droga. Cada vez que hablaba maravillas de una empresa los inversores se peleaban por adquirir dichos papeles.

Se lo consideraba un iluminado. Y mientras las cotizaciones subieran, a nadie le importaba que al mismo tiempo trabajara como "asesor" de las mismas empresas cuyos títulos recomendaba comprar. Pero desde hace más de 3 años se acabó el jolgorio y las cotizaciones de dichas empresas se desplomaron. Y como!

No obstante ello, Grubman ni se dió por enterado y hasta mediados del 2002 seguía recomendando tales títulos. En un estudio realizado en marzo del 2001 (por aquel entónces los papeles de Worldcom y Qwest cotizaban a más de 40 dolares) afirmaba: "cuando dentro de 12-18 meses uno mire hacia atrás y vea los precios de los títulos, se recriminará no haberlos comprado".

De los 10 títulos que en su analisis Grubman recomendaba comprar, hasta el fines del 2002 cinco de ellos cotizan por debajo de 1 dolar y tres empresas dejaron de existir. Mamita! Con la caida del sector de las telecomunicaciones, tambien se derrumbó la buena fortuna de Grubman.

Los inversores que siguiendo sus recomendaciones pérdieron hasta los calzoncillos, le iniciaron demandas millonarias y además de ello (lo que sería aún peor) debe temer que la justicia le prohiba trabajar en los mercados bursátiles de por vida. Pero Grubman, de 49 años de edad, no se dá por vencido y piensa en regresar al ruedo de Wall Street. El analista cree que todavía habría bastante gente interesada en sus puntos de vista como para justificar su retorno.

Si bien su patron Salomon Smith Barney lo apoyó hasta el último momento, en los circulos financieros de Wall Street ya lo tildan como el peor analista del mundo. Fué uno de los dioses en la meca bursátil estadounidense. Muchos ganaron fortunas con el. Y los mismos que ayer lo adoraban, hoy le meterían gustosamente la cabeza debajo de una guillotina.




Jack Grubman

Paul Allen

Elaine Garzarelli

John Templeton

John Slade

George Soros

Peter Lynch

Warren Buffett

Henry Blodget

Alan Greenspan



























wallstreet inversiones Archive