Como si la malaria imperante en los
mercados no fuera suficiente, el más grande inversor de todos
los tiempos,Warren Buffett, salió a tirar pálidas
por doquier. Como si la hecatombe sufrida por las bolsas mundiales
durante los dos últimos años y las pérdidas padecidas
por las billeteras de los inversores no alcanzara, el más
exitoso inversor de la historia pintó un escenario para el
futuro que le haría poner la piel de gallina al más
aguerrido simpatizante de las peliculas de ciencia ficción.
El oraculo de Omaha, tal cuál lo llaman sus seguidores a
Buffett, hace un par de semanas atras consideró como probable
que los Estados Unidos pudieran sufrir un ataque terrorista de índole
nuclear en el transcurso de los próximos 50 años. Y cuando
una leyenda, como lo es Buffett, se pone a decir lo que muchos considerarían
solo como estupideces, muchas orejas en Wall Street escuchan atentas
las previsiones de uno que se las conoce casi todas en el mundo
de las finanzas mundiales.
Hasta el presente, los eternos profetas del crash habían
anunciado, en el peor de los casos, un colapso bursátil similar
al sucedido en 1929, y que como todos bien conocen, condujo a la
mayor depresión mundial del siglo 20. Inclusive un horroroso
escenario como éste sería siempre preferible a la
profesía nuclear anunciada por Warren Buffett. O mejor dicho:
la mejor alternativa. En aquel entónces, tal cuál
sucede hoy dia, el mercado accionario estaba bastante sobre-valorado.
La consecuencia de ello fué que el índice Dow Jones
cerró esa década al mismo nivel que la había
comenzado. Entónces no se puede descartar que en la actualidad
los mercados deban aún digerir su aún alta valoración.
De que forma? Posiblemente no con un crash tal cuál sucedió
en 1929. Estamos en el 2002 y muchas cosas han cambiado por fortuna.
Pero uno podría si imaginarse una "corrección" lateral.
Larga y frustrante. No hacia abajo, no hacia arriba, sino hacia
el costado.
Se lo imagina? Nos quedaría un consuelo. Si las cotizaciones
a fines del 2010 estuvieran al mismo nivel que a principios del
2000, los índices tendrían un potencial nada despreciable.
El dow Jones, quien se viene manteniendo estoico durante los últimos
2 años, cotizaba a principios del 2000 a casi 12.000 puntos, actualmente
ronda los 10.200 puntos. Por lo que tendría un potencial
del 20 % para los próximos 8 años. El Nasdaq, quien cayó
en picada desde los 5.000 puntos hasta los actuales 1.700 puntos
es el que mayor potencial tendría.
Claro que en el terreno de las suposiciones. Casi un 200 %. El S&P
lograría ganar un considerable 50 %. Siempre teniendo en
cuenta que Buffett no la pegara con su profesía. Pero si
las previsiones de el oraculo de Omaha se cumpliesen, entónces
tendriamos seguramente otro tipo de problemas que los índices
y las cotizaciones. No le parece?