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Ninguna otra frase o dicho conocido, referente a las bolsas, se
adapta y/o describe tan bien la situación actuál en
los mercados bursátiles como aquella que dice: "Una tendencia
alcista nace en el pánico, crece con el miedo, madura en
el optimismo y muere en la eufória".
Se podría decir que el presente rally comenzó precisamente
en marzo del 2003.
Fué en un momento impregnado por el ruido de cañones y el
miedo al terrorismo. Diariamente los medios informaban sobre nuevos
escenarios de horror: baños de sangre en Irak, una crisis economica
indefinida, posibles atentados suicidas, la rebelión en el
mundo arabe amenazaba occidente, el precio del crudo treparía
hasta los 100 dolares el barril asficiando la recuperación
coyuntural en el Primer Mundo y un largo etcetera.
Que sucedió? Absolutamente nada.
El precio del petroleo no trepó hasta el infinito, la guerra
se terminó (sus secuelas aún perduran), en occidente
la gente sigue viviendo a pata ancha y el mundo no cayó en
ningún caos.
Tal desarrollo de los acontecimientos... nadie se lo imaginaba (nosotros
si, de alli que no nos cansaramos de advertirlo, ver "La tecnología
vive" en Special Report, por ejemplo).
Y allí, en medio de la desesperanza y el pánico...
allí nació concretamente el presente rally.
Fué la fase 1 de la vieja sabiduría bolsera.
Hoy nos encontramos en la fase 2 a 3 de tal popular dicho: "El rally
crece en el miedo y madura en el optimismo".
Y si bien las cotizaciones siguen creciendo sin freno (es realmente
espelúznante ver como algunos títulos suben como cohetes),
aún hay bastante inversores que todavia tienen miedo "a subirse"
al mercado.
Quemados hasta el túetano, desconfían de un posible
y renovado crash.
Sin embargo el panorama mejora. Diversos indicadores señalan una
revitalización de la economia y las empresas mejoran sus
ventas y sus ganancias. Los inversores en Wall Street confían
nuevamente en los mercados financieros comprando e invirtiendo sus
dolares en sus empresas favoritas. Alli se puede ganar estupendo
dinero.
Pero aún nos encontramos en una periodo de "transición"
de la fase 2 a la fase 3.
De un exagerado y desbordante optimismo, los mercados accionarios
todavia están muy lejos. El proceso de "maduración"
de tal fase aún es joven. De alli que consideremos que todavia
existe un considerable potencial para que las cotizaciones sigan
subiendo, con pausas y tropezones, pero en la dirección indicada:
hacia el norte.
Por lo menos hasta que tal optimismo se transforme en eufória
y entónces si, las cotizaciones, despacito, pero en forma
inexorable, vuelvan a caer otra vez.
A. Morgan
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