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Bill McDonough es un miembro del directorio
de la Reserva federal y dias pasados opinó que el desarrollo
respecto a los salarios de los managers de las empresas además
de una horrible y mala politica social, tambien es inmoral. Y su
opinion critica llega en un momento en el cuál los inversores
han reconocido que los salarios que los jefes de las firmas se "permiten"
ganar, generalmente no tienen relación con la calidad y el
trabajo que realizan desde sus lujosos despachos oficiales.
Pero ello se a terminado. Una comisión integrada por ex jefes
de empresas y por funcionarios de elevado rango, entre los que se
encuentran el antiguo capo de la Comisión de Bolsa y Valores
de los USA, Arthur Levitt y el ex presidente de la Reserva Federal,
Paul Volcker, se reunirán la próxima semana para buscarle
soluciones al problema de servirse "a piaccere" por parte de éstos
señores.
Warren Buffett, uno de los hombres más ricos y exitosos del
planeta, reconocido y de mucha influencia en Wall Street, desea
con su asistencia apoyar moralmente la iniciativa y el trabajo de
dicha comisión. Los observadores del mercado cuentan con
que dicha comisión exhortará a las firmas a que hagan
figurar como costos en los balances, las opciones que reciben los
managers.
Es muy común que los capos de las firmas, además de
sus sueldos fijos, reciban títulos-opciones para mejorar
sus salarios, los cuales por otra parte y visto desde el punto de
vista de los demás mortales, son más que suculentos.
Durante la época dorada en los 90 y el boom de los mercados
accionarios, ello llevó a que los CEOs (los capos ejecutivos
de las firmas) se desprendieran de tales opciones multiplicando
sus ingresos por 20, 30 o hasta 100 veces.
Hasta hace unos 20 años los managers empresarios de más elevado
rango ganaban un salario que era 42 veces más elevado a los
ingresos de un laburante común. En la actualidad tal relación
a superado todos los limites imaginables y los CEOs se llevan una
"torta" que es 400 veces más grande a la de un empleado corriente.
Se dá por descontado que el "SWAT-Team" recomiende un plazo
para la ejecución de determinados títulos asi como
exigirá independencia por parte de los responsables de llevar
a cabo tales controles. Algunos analistas se muestran escépticos
con toda ésta movida y no sin razón ya que los (malos)
ejemplos abundan.
Las investigaciones llevadas a cabo en el caso del gigante de las
telecomunicaciones Worldcom ponen en evidencia los entretelones
y los chanchullos llevados a cabo en determinadas circunstancias
por los encargados de velar precisamente por que tales cosas no
sucedan.
El ex jefe de Worldcom, Bernie Ebbers, quizo asegurarse una vejez
placentera, quizás tirado en alguna playa paradisiaca rodeado
de bellas mulatas, buenos tragos, lujo por doquier y un ejercito
de sirvientes y casi se le dá. Una jubilación privilegiada
de 1,5 millones de dolares anuales por el resto de sus dias, tener
a su disposición el jet de la firma mientras viva y lograr
el visto bueno a un crédito millonario otorgado por su propia
empresa. Casi nada!
Para "pagar el favorcito" a la persona que realizó tal "trabajo",
al picaron de Ebbers no se le ocurrió nada mejor que poner
a disposición del tio el avion de la empresa por tan solo
1 dolar al mes. Una pichincha, mire usted! Pero los años de las
vacas gordas ya son historia. Los funcionarios que llevan a cabo
la investigación, intentan por todos los medios de lograr
el punto de conexión entre Ebbers y los miles de millones
"maquillados" en los balances de la empresa.
Si lo consiguieran, el temido fiscal del estado podría dejar
fuera de juego al ex basquetbolista. Y quizás para siempre.
A.Morgan
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