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Analisis y opinion...
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| Greenspan
y el fantasma nipón |
23.12.2002
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Alan Greenspan recortó las tasas
en 50 puntos básicos hasta el 1,25 %. Fué la poda
número 12 desde comienzos del 2001 y la misma fué
mayor a lo esperado por los expertos e inversores. El nivel de las
tasas es el más bajo de los últimos 40 años. El mensaje
de Greenspan al mundo empresario y los mercados bursátiles
fué claro: Todo mejorará señores.
El jefe de la Reserva Federal puso de relieve que empleará
todos los medios a su alcance para evitar que la economia americana
caiga en una recesión. Tampoco tiene mucho tiempo que digamos.
La coyuntura aún es debil, las firmas siguen despidiendo
personal y con los tiempos que corren, digame usted quien se animaría
a comprar coche nuevo o cambiar el juego de living, si el puesto
de trabajo está en peligro?
Si la tendencia negativa se acentúara, no obstante los buenos
deseos y algunos datos favorables, es posible que los ciudadanos
americanos gasten aún menos dinero (Sin laburo no hay money.
Sin money no se consume. Si no se consume no hay demanda. Si no
existe demanda las empresas no producen, no venden, no facturan,
no tendrían beneficios, despiden personal... un circulo vicioso
muy peligroso). Si tal escenario aconteciera, malos tiempos asolarían
la economia de los Estados Unidos.
Retrocederían las facturaciones, las ganancias se reducirían
considerablemente. Habría menos inversiones, más despidos
y las expectativas para el mercado accionario empeorarían.
Además, con motivos de la precaria situación en que
se encontrarían muchas empresas, elevar los precios sería
inviable. Muy por lo contrario: La amenaza mayor se llama... deflación.
Greenspan lo sabe. Y precisamente frente a las navidades el capo
de la Reserva Federal se dedicó a infundir confianza a los
consumidores, quienes son el mayor sustento para la coyuntura economica
interna. Si los gringos que habitan desde Nueva York hasta San Francisco
no cayeran en una fiebre compradora antes, durante y despúes
de las navidades, soltando sus dolares, a Greenspan le quedarían
pocas cartas en la manga para hacer resucitar la economia de los
USA.
Otra reducción de las tasas durante el próximo encuentro
de la FED, es casi improbable. Inclusive, aún cuando Greenspan
no fuera supersticioso: Si el capo de la Reserva Federal llegara
a podar nuevamente las tasas por 13 vez, el Tio Sam se vería
amenazado por el fantasma nipón y la politica monetaria perdería
credibilidad.
Las que ahora deben demostrar "nervio" son las empresas americanas.
Deberían aprovechar el dinero "barato" para realizar inversiones
y crear fuentes de trabajo. De lo contrario, muchos americanos no
tendrán muchos motivos para festejar la llegada del 2003.
Alberto La Vergata
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