Las autoridades de la bolsa
estadounidense (SEC) se encuentran investigando en un nuevo caso que
afecta a una de las expertas más notorias de los Estados Unidos.
Se trata de Holly Becker, estrella y analista de la casa de inversiones
Lehman Brothers. La señora Becker logró hacerse famosa en Wall
Street durante el último boom bursátil.
Por aquel entónces, fines del 99 comienzos del 2000, la analista
advirtió sobre el peligro que significaba para los inversores,
las dramaticas y elevadas cotizaciones de los títulos. Lo que
sucedió despúes ya se sabe. Casi tres años de caida
en picada en los mercados bursátiles de todo el mundo. Ganó
honores y brillo.
Le fué mejor que a muchos de sus colegas, quienes tuvieron
que abandonar el oficio y aún hoy están acusados de
sanateros y de engañar a legiones de ahorristas. Holly Becker está
bajo sospecha de haber informado a su esposo, Michael Zimmermann,
sobre determinada información confidencial que tenía
en su poder y estaba a punto de publicarse en un informe muy critico
relativo a cierta empresa internetera.
En los Estados Unidos ello está prohibido. El marido de la
analista gana sus buenos dolares como manager de un fondo Hedge. Tales
fondos son (George Soros tiene varios) de elevados riesgos (las ganancias
tambien suelen ser elevadas) y para inversores con mucho capital.
Los investigadores de la SEC (Comisión de Bolsa y Valores)
han puesto la lupa sobre los títulos de Amazon y su cotización
durante julio del 2000.
A través de un Downgrade (recalificación a la baja de
un título) por parte de la casa broker Lehman Brothers (para
la cuál trabajaba la señoea Becker), los papeles de Amazon
perdieron en un solo dia un 19 % de su valor. Un dia antes (curioso,
no le parece?), se registró un fuerte movimiento en la operatoria
de los títulos de la firma Amazon.
En criollo y para que lo entienda todo el mundo: antes de publicarse
el estudio que Lehman Brothers había hecho sobre Amazon y de
"podarle" el rating a los títulos de la firma, la señora Becker
le pasó "el dato" a su marido para que haga "su negocio". Como
dijimos, ello en Wall Street, está prohibido. |