Esa leyenda viviente llamada
Warren Buffett (el inversor más exitoso de todos los tiempos
y uno de los hombres más ricos del planeta) lo dijo muy claramente:
los derivados son verdaderas máquinas de exterminar dolares.
Y si Buffett lo dice... tendrá algo de razón.
Usted sabe que los mercados bursátiles son una verdadera y
furibunda timba de proporciones colosales. En el mundo existen millones
de personas que tienen mucho, pero mucho dinero. Y cada vez quieren
tener más. La ávidez de dichas personas (entre ellos
legiones de politicos y ministros del tercer mundo) no tienen limites.
Y los banqueros, unos seГ±ores muy imaginativos a la hora de planear
como ganar dinero, lo saben.
De alli que no hayan tenido mejor idea que la de crear los más
variados productos financieros adecuados a las necesidades del cliente.
Naturalmente, a mayores ganancias... mayores riesgos. Un inversor,
un ahorrista, un especulador, un timbero de alma... todos pueden tener
mayor o menor fortuna. Pueden perder o ganar. Los banqueros... ellos
ganan siempre.
Hay bonos, títulos, acciones, oro, plata, metales, calls, puts,
warrants, materias primas, certificados, fondos de inversiones, de
pensiones, fondos hedge, fondos con garantias, fondos inmobiliarios
abiertos o cerrados, futures e infinidad de construcciones financieras
similares se encuentran en las ofertas de las casas bancarias más
prestigiosas del mundo. Todo con la finalidad de satisfacer las necesidades
del inversor actuál. Siempre y cuando tenga plata.
Los profesionales de la timba apuestan a acontecimientos como el futuro
desarrollo de los índices, de un mercado, la cotización
de los títulos, el precio del crudo o los metales y hasta (ver
en Tiempos Modernos "Saddam futures") en que momento caerán
dictadores de nuestro tiempo.
De acuerdo a los expertos en Wall Street, se estima que el volumen
de capital destinado para la timba con dichos productos y que se acumula
en los portfolios de derivados de los bancos solo en los Estados Unidos,
ascendería a unos 56 billones de dolares. |