Pelo corto, bigotes a la
antigua y trajes baratos adquiridos en el supermercado. Quien podría
imaginarse que tal sujeto trabajara para una de las más prestigiosas
casas de inversiones en los USA y además... ganara alrededor
de unos 100 millones de dolares al año.
Frank Quattrone supo ser una de las más extravagantes figuras
en Wall Street. Durante el último boom en los mercados bursátiles
(que terminó a comienzos del 2.000) Quattrone perteneció
al selecto grupo (junto a Blodget y cia) de los elegidos por la buena
fortuna y los millones.
Sus opiniones y recomendaciones eran seguidas por legiones de inversores
hasta que la fiesta en los mercados se acabó y todo se derrumbó.
A partir del lunes 29 de septiembre el experto, de 47 años de edad,
se vió enfrentado a serias acusaciones en los tribunales neoyorkinos.
Se lo acusa, entre otras barbaridades, de entorpecer la justicia e
influenciar a testigos de importancia en un sonado caso financiero.
Quattrone trabajaba como jefe del sector de alta tecnología
en el Credit Suisse y allá por el 2.000, se dedicó sin
descanso a enviar mails internos a sus colegas en dicha casa financiera,
en los cuales "los invitaba" a hacer desaparecer "cierto" material
que era prueba incriminatoria contra el Credit Suisse, o sea, su patron.
Por aquellos tiempos, el area de Quattrone estaba bajo sospecha y
se lo acusaba de haber favorecido a acaudalados clientes y "otra gente
amiga" en el jugoso negocio de sacar empresas a bolsa consiguiendoles
títulos oportunamente. Al "tano" lo tenían bajo la lupa
ya que fué cerebro de tales chanchadas.
Quattrone (Corleone, Capone... que familiar, no?) podría pasar
varios años en la carcel. Y bien merecido lo tiene el tio! |