Si bien los señores del
dinero desempeñan muy bien su trabajo y los balances brillan (durante
el segundo trimestre el Bank of America logró unas ganancias
de 2.740 millones de dolares), oscuros nubarrones se abaten sobre
la tercera más importante banca de los USA.
En el Bank of America los vientos no son muy favorables últimamente.
Los managers no tienen descanzo, los sospechosos ya se conocen (De
Martini, Bryceland, Gordon, Sihpol, etc) y en las oficinas centrales
de la institución bancaria los calmantes están a la
orden del dia.
No es para menos. Despúes de las escándalosas revelaciones
sobre supuestos "manejos ilegales" con algunas transacciones llevadas
a cabo con "gente amiga" (ver informe en TEMA) Kenneth Lewis, presidente
del directorio del Bank of America, se vió obligado a despedir
a tres banqueros top.
Pero precisamente Richard De Martini, quien es jefe de administración
de bienes y hombre de confianza de Lewis, todavia se encuentra en
plenas funciones. Usted se preguntará que hay de malo en ello.
El asunto es que precisamente De Martini, es quien figura a la cabeza
de una lista de sospechosos confeccionada por el temible fiscal neoyorkino
(quien se encarga de la investigación al respecto) Eliot Spitzer.
El grupo de inversiones Northern Trust, quien es uno de los 10 más
grandes accionistas del Bank of America, exige que el asunto se aclare
rápidamente.
El fiscal Spitzer y su grupo de sabuesos se encuentran en medio de
una profunda investigación que involucra a grandes bancos y
fondos de inversiones: son sospechosos de haber llevado a cabo transacciones
ilegales beneficiando a grandes inversores.
El culebrón financiero recien comienza y es de suponer que
mucha gente no solo se quedará sin trabajo sino que tambien
puede terminar... "en galera". Con Spitzer no se juega. |