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El boom tecnológico, la explosiva subida de las cotizaciones
en los títulos de la Nueva Economia, tambien la especulación
y la timba en Wall Street, daban pie para la creación de
nuevos gurúes y elevar a los elegidos al olimpo de los
dioses. Y las afamadas casas de inversiones que dominan el negocio,
quienes no son nada lentas cuando ven un filón, se llevaron
a los nuevos divos hacia sus lujosos despachos. Uno de ellos fué
el apuesto rubio Henry Blodget.
La prestigiosa casa de inversiones Merrill Lynch, una de las tres
que llevan la batuta en ésto de ganar montañas de dolares
en Wall Street, sedujo al historiador y profesor de ingles con
una de sus vicepresidencias y con un sueldo multimillonario. Henry
se dedicaba a predecir el futuro de los valores de internet y
a recomendar su compra. Era 1.999. Las cotizaciones subian y subian.
La eufória lo invadía todo y la fiesta y el baile
no tenían fin. Henry hacía bien su trabajo y ganaba
buen dinero. Merrill Lynch tambien. Todos, inclusive los inversores,
felices y contentos.
Entre la primavera de 1999 y el otoño del 2001 Henry Blodget y
su tropa de "expertos" se ocuparon permanentemente de unas 24
firmas del sector de internet. Y durante ese lapso de tiempo los
muchachos de Merrill Lynch no emitieron una sola recomendación
de venta. Ni una sola! Lo más lindo de toda la historia
es que, tal cuál hoy se sabe gracias al fiscal neoyorkino
Elliot Spitzer (y asi lo evidencian toneladas de e-mails internos),
Blodget y sus analistas consideraban que tales firmas eran ...una
bosta! Por decirlo de una manera cristiana.
El muchacho logra acceder a nuestro podio de ilustres debido a
sus des-acertadas predicciones sobre distíntos valores
de internet y sobre todo a sus dotes sanateras. Su gran favorita
fué Amazon. Muchos compraron. Amazon subió. Muchos
ganaron. Fué un heroe, aunque la gloria no duró
mucho. Despúes se dió vuelta la tortilla y los papeles
de Amazon se desplomaron. De los 105 hasta los 6 dolares. Muchos
inversores perdieron hasta los calzoncillos.
Entre las favoritas y fervorosamente recomendadas por Henry Blodget
figuraban tambien AOL, CMGI, Doubleclick, Exodus, Homestore, Infospace,
Internet Capital Group y Yahoo! Aquel que todavia las tiene en
su cartera... pobrecito! En pleno apogeo de la timba, allá
por comienzos del 2.000, los managers de inversiones de Nueva
York, lo nombraron como el mejor analista de Wall Street.
A partir de marzo del 2.000 las recomendaciones de Blodget se
transforman en bancarrota para muchos ahorristas y desprevenidos.
Hoy muchos de sus otrora adoradores le pegarían un garrotazo
en la nuca al muchacho. Fué demandado y su patron Merrill
Lynch, además de sufrir serios rasguños en su prestigio,
tuvo que despedirse de algunos dolares. Algo asi como unos 100
millones.
Una cosa está muy clarita. El muchacho ganó montañas
de dolares. Y su patron, Merrill Lynch, ganó mucho más
todavia. El joven experto recibió una buena indemnización
y se lo invitó a desaparecer. En la actualidad goza de
sus millones y se dedica a escribir un libro con sus travesuras
bursátiles.
Pero nosotros no olvidamos sus extraordinarios logros e incorporamos
su nombre a nuestro rincon de los dioses.
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